
Seleccioné tres técnicas para decorar esta botella. Primero delimité con cinta de pintor las tres secciones.
En la sección de la base, pegué papel de seda previamente arrugado, luego lo pinté con pintura acrílica color tierra, le hice unas pequeñas manchas con pincel seco en acrílico color negro y luego con un pincel bien delgado hice el pespunte en acrílico color blanco, a modo de costura.
En la parte central, cubrí con trozos de papel madera, pinté con acrílico color verde y decoré con geometría que recorté a mano alzada en distintos tonos de papel madera. Para dividir con la última sección, le pegué un hilo rústico.
Y finalmente, la parte del pico la cubrí con piel de cebolla, hilo de algodón y un fruto seco. Como detalle, le agregué una mostacilla de cerámica al tono.
Otra opción más para no tirar botellas de vidrio.












